jajajajaja y mira que no es de descartar jajajaja pobre hombre, si he sabido de casos en donde las 4 llantas se ponchan ¿qué hacer en esos casos? jajajajaja
Pero a este hombre solo falta que le caiga un asteroide. A mi me ha pasado!! Cuando salíamos de la Planicie de los vientos (el nombre lo dice todo) yendo a San Martín de Los Andes. Paramos en la noche a arreglar una pinchada en una estación de servicio llena de camiones, basura y clavos y se pincharon dos más, faltaron los cuervos pero alguna lechuza debió haber por ahí riéndose de nosotros.
Una vez a mi padre y a mí nos pasó algo similar... en plena carretera pasó por encima de unas tablas -era de noche y no se veían-, al rato notamos que una rueda estaba pinchada... la cambió y luego de unos kilómetros más, la gran sorpresa llegó; otro de los neumáticos se había hecho bolsa también! La fuimos inflando cada poco en cada estación de servicio que encontrábamos... hasta que logramos dar con una vulcanización... fue toda una odisea!!
jajajajaa!! prefiero que me orine un dinosaurio antes que esto.
ResponderEliminarAuch! que mal plan.
ResponderEliminarjajajajaja y mira que no es de descartar jajajaja pobre hombre, si he sabido de casos en donde las 4 llantas se ponchan ¿qué hacer en esos casos? jajajajaja
ResponderEliminarPero a este hombre solo falta que le caiga un asteroide.
ResponderEliminarA mi me ha pasado!! Cuando salíamos de la Planicie de los vientos (el nombre lo dice todo) yendo a San Martín de Los Andes. Paramos en la noche a arreglar una pinchada en una estación de servicio llena de camiones, basura y clavos y se pincharon dos más, faltaron los cuervos pero alguna lechuza debió haber por ahí riéndose de nosotros.
ajjajjaja eso es mala suerte muy bueno como siempre saludos
ResponderEliminaralgo así a de ser horrible!!
ResponderEliminarMe temo que los buitres van a tener comida muy pronto ¡uf!
ResponderEliminarUn abrazo.
Encantado de leer tus historietas, No quiero pecar de pirata, pero estoy haciendo una colección de algunos de tus dibujos. Me son bastante útiles.
ResponderEliminarLa culpa fue de Murphy!!
ResponderEliminarUna vez a mi padre y a mí nos pasó algo similar... en plena carretera pasó por encima de unas tablas -era de noche y no se veían-, al rato notamos que una rueda estaba pinchada... la cambió y luego de unos kilómetros más, la gran sorpresa llegó; otro de los neumáticos se había hecho bolsa también! La fuimos inflando cada poco en cada estación de servicio que encontrábamos... hasta que logramos dar con una vulcanización... fue toda una odisea!!
Nay Out!
Oh, cielos!!! O.O
ResponderEliminar¿Qué más le puede ocurrir? ¿Que le pique un escorpión?
ResponderEliminarSu cara de incredulidad es un poema.
Un beso,
Si que debe ser horrible... pero de que pasa, pasa... ya me lo han comentado varios, jeje.
ResponderEliminarUn abrazo a todos, y gracias por participar. :)